Penicillin
Un clásico moderno de whisky escocés con miel, jengibre y un toque ahumado irresistible.
Ingredients
- 60 ml de whisky escocés blended
- 7,5 ml de whisky single malt de Islay (Lagavulin 16 años)
- 22,5 ml de zumo de limón fresco
- 22,5 ml de sirope de miel
- 2–3 rodajas finas de jengibre fresco (tamaño moneda)
Garnish: Rodajas de jengibre confitado
El Penicillin es uno de los grandes clásicos modernos del renacimiento de la coctelería. Con una base de whisky escocés blended y una capa superior de single malt ahumado de Islay, combina miel, limón y jengibre fresco en un trago que resulta a la vez reconfortante y muy sofisticado.
Su carácter es intenso y equilibrado: acidez brillante de limón, dulzor sedoso de miel, picor cálido de jengibre y un manto de humo de turba que flota sobre la superficie. A menudo se le compara con un Whisky Sour ahumado, pero el uso de jengibre fresco y el float de Islay le dan una personalidad propia e inconfundible.
Es un cóctel perfecto tanto para quienes se inician en el whisky como para amantes del Scotch que buscan algo diferente. Funciona muy bien en noches frescas, después de la cena o siempre que apetezca un cóctel con verdadero carácter y profundidad aromática.
Instrucciones
Receta Oficial:
- Machacar enérgicamente las rodajas de jengibre fresco en el fondo de una coctelera para extraer su jugo y aromas.
- Añadir a la coctelera el whisky escocés blended, el zumo de limón fresco y el sirope de miel.
- Llenar la coctelera con cubos de hielo.
- Agitar con fuerza durante unos 10–12 segundos, hasta que la coctelera esté bien fría.
- Colar finamente en un Vaso Old Fashioned previamente enfriado y lleno de hielo fresco, usando una coladera Hawthorne y un colador fino para retener las fibras de jengibre.
- Crear capas vertiendo suavemente el whisky single malt de Islay (Lagavulin 16 años) sobre el dorso de una cuchara de bar, de modo que flote sobre la superficie.
- Decorar con 1–2 rodajas de jengibre confitado en una brocheta de cóctel.
Nota: El sirope de miel suele prepararse mezclando a partes iguales (1:1) miel y agua caliente hasta disolver, y dejando enfriar antes de usar.
Consejos
- Elegir un buen blended: Usa un Scotch blended equilibrado y no demasiado ahumado; así el single malt de Islay será el protagonista de la nota ahumada.
- Jengibre muy fresco: El jengibre debe estar firme y jugoso; es la clave para obtener el picor limpio y la sensación cálida típica del Penicillin.
- Doble colado obligatorio: Colar dos veces evita trocitos y fibras de jengibre en el vaso, dando una textura limpia y profesional.
- Ajustar el sirope de miel: Si la miel es muy intensa (por ejemplo, de bosque o castaño), puedes preparar un sirope algo más ligero (2 partes de agua por 1 de miel) para no dominar el cóctel.
- Controlar el ahumado: Empieza con los 7,5 ml clásicos de Islay y ajusta hacia arriba o abajo según tu tolerancia al humo y la turba.
- Hielo de calidad: Utiliza cubos grandes y compactos para limitar la dilución y mantener la estructura del cóctel más tiempo.
- Decoración llamativa: Presenta el jengibre confitado en una brocheta apoyada sobre el borde del vaso; aporta aroma extra y un bocado dulce entre sorbos.
Variaciones Clásicas
- Penicillin muy ahumado: Sustituye parte del whisky blended por más single malt de Islay para un perfil intensamente ahumado y turboso.
- Penicillin Highball: Sirve la base colada (sin el float de Islay) en un Vaso Highball y completa con agua con gas para una versión larga y refrescante.
- Penicillin Sour (sin hielo): Sirve colado y sin hielo en una Copa de Cóctel bien fría, opcionalmente con clara de huevo para una espuma sedosa.
- Penicillin especiado: Añade unas gotas de bitters aromáticos o de naranja para aumentar la complejidad especiada.
- Versión más suave: Reduce ligeramente la cantidad de jengibre machacado y aumenta un poco el sirope de miel para un perfil más dulce y menos picante.
Perfil de Sabor
En el primer trago, el limón fresco y la miel se combinan para recordar a un Whisky Sour, con una acidez clara y un dulzor envolvente. En el centro de boca, el jengibre fresco aporta un picor cálido que realza las notas maltosas y ligeramente especiadas del whisky blended.
En la final, el float de single malt de Islay despliega notas de humo, turba e incluso matices marinos, que permanecen largo rato en el paladar. El calor del jengibre y la película de miel prolongan la sensación reconfortante y animan a seguir bebiendo.
Historia
El Penicillin fue creado a principios de los años 2000 por el bartender australiano Sam Ross en el bar neoyorquino Milk & Honey, uno de los grandes referentes del resurgir de la coctelería clásica. Ross buscaba un cóctel de Scotch que resultara accesible pero con mucha personalidad, inspirándose en recetas como el Whisky Sour y el Gold Rush.
Al incorporar jengibre fresco machacado y un float de single malt de Islay, consiguió un trago original que recuerda a los remedios caseros tradicionales a base de whisky, miel y limón. De ahí su nombre, “Penicillin”, en alusión a su carácter casi “medicinal” y reconfortante.
Con el tiempo, el Penicillin se ha convertido en un imprescindible de los mejores bares de cócteles del mundo y hoy está reconocido por la IBA (International Bartenders Association) como un cóctel oficial. Es considerado uno de los grandes clásicos modernos, junto con otras creaciones contemporáneas que han marcado la coctelería actual.
¡Salud!